La ayuda destinada a la educación disminuye por sexto año consecutivo

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© UNESCO/D. Willetts
06 junio 2017

La cantidad de ayuda asignada a la educación ha venido disminuyendo durante seis años consecutivos, según revela un documento de política titulado Aid to education is stagnating and not going to countries most in need (La ayuda a la educación se está estancando y no va dirigida a los países más necesitados), publicado por el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (GEM) de la UNESCO.

La ayuda total a la educación se sitúa en 12.000 millones de dólares estadounidenses,
un 4% menos que en 2010, mientras que la ayuda total al desarrollo durante el mismo periodo aumentó en un 24%. La ayuda a la educación básica, que incluye la ayuda a la educación preescolar y primaria, así como la ayuda a los programas de educación y alfabetización de adultos, es de 5.200 millones de dólares, lo que supone un aumento con respecto a los 4.800 millones de 2014. Aun así, esta cantidad es un 6% menor que la de 2010. La ayuda a la educación secundaria, mientras tanto, se eleva a 2.200 millones de dólares, lo que representa un 19% del total de la ayuda a la educación.

El análisis se basa en datos recientemente publicados por el Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE.

“La ayuda sigue siendo muy inferior a la cantidad necesaria para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, lo que pone en peligro nuestros compromisos”, declaró Irina Bokova, Directora General de la UNESCO. “Para alcanzar nuestros objetivos comunes en materia de educación, necesitaríamos multiplicar la ayuda al menos por seis, y esta debería ir destinada a los países que más la necesitan. Sin embargo, observamos que los donantes en el ámbito de la educación están desviando su atención de los países más pobres”, advirtió.

Los Estados Unidos y el Reino Unido siguen siendo los dos mayores donantes al sector de la educación básica, pero en el periodo 2014-2015 redujeron su asignación en un 11% y un 9%, respectivamente. Noruega y Alemania, mientras tanto, incrementaron su asignación en un 50% y un 34%, respectivamente.

Además, la ayuda no se está distribuyendo en función de las necesidades. El África Subsahariana, donde vive la mitad de los niños sin escolarizar del mundo, recibe actualmente menos de la mitad de la ayuda a la educación básica que recibía en 2002. Esta cantidad representa un 26% de la ayuda total a la educación básica, un porcentaje apenas superior al 22% asignado a África Septentrional y Asia Occidental, donde vive el 9% de los niños sin escolarizar.

A diferencia de las tendencias en la ayuda bilateral a la educación, la Alianza Mundial para la Educación destinó el 77% de sus desembolsos al África Subsahariana, y el 60% a países afectados por la inestabilidad y los conflictos.

El documento ofrece ejemplos específicos de cada país en los que la asignación de recursos se realiza en función de los criterios del donante. Esto demuestra que la ayuda no se asigna según el número de niños sin escolarizar para financiar el coste de alcanzar la educación universal en cada país.

Si bien la ayuda humanitaria a la educación ha alcanzado un máximo histórico, con un aumento del 55% entre 2015 y 2016, este sector sigue recibiendo únicamente el 2,7% de la ayuda total disponible, lo que representa un 48% de la cantidad que solicita.

El documento señala tres grandes propuestas para que los donantes vuelvan a dirigir su atención hacia la educación:

  1. Este año la campaña de refinanciación de la Alianza Mundial para la Educación está intentando recaudar 3.100 millones de dólares para el periodo 2018-2020, con el objetivo de que se convierta en una operación de 2.000 millones de dólares anuales en 2020, o cuatro veces más que el nivel de financiación actual.
  2. El Mecanismo de Financiación Internacional para la Educación propuesto por la Comisión Internacional sobre la Financiación de las Oportunidades de Educación Mundial afirma que para 2020 podría recaudar alrededor de 10.000 millones de dólares anuales en financiación adicional para que los bancos de desarrollo amplíen sus operaciones relativas a la educación y se centren en países de ingresos medianos y bajos.
  3. El fondo La Educación No Puede Esperar creado en 2016 se propone recaudar 3.850 millones de dólares de aquí a 2020, lo que transformaría la manera en la que se imparte la educación en situaciones de emergencia.
  • FIN –

Si desea más información o infografías, puede ponerse en contacto con Kate Redman: k.redman@unesco.org +33671786234

Notas para los editores:

Si desea descargar el documento completo (en inglés), utilice el siguiente enlace: http://Bitly.com/FundEd

Puede descargar la carpeta para las redes sociales con infografías en: http://on.unesco.org/2r0UVZI

Visite la página web del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (GEM)