El aprendizaje digital mejora los medios de subsistencia en Nigeria

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© UNESCO Abuja - Learners attend a digital literacy class in Cross River State
12 septiembre 2017

“Dejé de asistir a la escuela durante el tercer año”, afirmó Atim Ewa, de 29 años de edad, quien comenzó a tomar cursos de lectoescritura digital en el Estado nigeriano de Cross River. Como el joven no sabía leer ni escribir, un hermano menor debía ayudarlo a llevar la contabilidad básica y a cumplir con las formalidades de la modesta empresa que dirige en su ciudad natal. “Cada vez que tenía clientes debía esperar a mi hermano antes de hacer negocios. La situación era difícil”.

El proyecto “Revitalización de la alfabetización de jóvenes y adultos” (RAYL, por sus siglas en inglés), puesto en marcha por la UNESCO en Nigeria, estableció en noviembre de 2015 un plan piloto de alfabetización digital en el Estado de Cross River, con el objetivo de hacer frente a la tasa elevada de analfabetismo en el país. En Nigeria, el proyecto RAYL se ha comprometido con erradicar el analfabetismo mediante el reforzamiento de la capacidad nacional de elaborar y suministrar programas de alfabetización de calidad. El proyecto tiene también por objeto brindar competencias básicas en lectoescritura a adultos y jóvenes excluidos de la educación formal.

El plan elabora los contenidos y materiales pedagógicos digitales dirigidos a los educandos y les proporciona computadoras portátiles y terminales móviles que se integran a los contenidos de aprendizaje. Los facilitadores desempeñan un papel crucial en el proceso de aprendizaje digital, pero el proyecto no se limita a las cuatro paredes de las aulas. Gracias a un programa informático interactivo, los educandos estudian a su modo y conveniencia, algo que le da un carácter personal a este tipo de práctica y la hace más atractiva. También pueden estudiar a su ritmo y dedicar a las lecciones el tiempo necesario, más o menos largo, para alcanzar el mismo nivel de aprendizaje. Al finalizar el proyecto piloto en los dos centros del Estado de Cross River en que se aplicó, 927 educandos habían adquirido las habilidades de aprendizaje digital que completaban su alfabetización básica.

Hoy día, la situación de Atim ha cambiado mucho, pues aprendió a leer y a escribir, y adquirió también capacidades digitales esenciales. “Ahora sé leer bien, contar mi dinero y darle los recibos a mis clientes”, afirmó. “Mi empresa ha crecido y doy trabajo actualmente a ocho personas”.

Durante la segunda etapa del proyecto RAYL, la UNESCO proporcionará otros materiales de aprendizaje digital para satisfacer las necesidades de los educandos que acaban de ser alfabetizados. Unos 40,000 educandos adquirirán las capacidades profesionales al recurrir a las TIC, por medio de la creación de un programa para aprendices. 

La situación financiera de los padres de Ada Obi, una joven nigeriana, la había privado de la posibilidad de completar su ciclo de enseñanza primaria. Un miembro de la familia que había venido del extranjero a visitarlos fue quien la motivó a matricularse en un centro local de aprendizaje. Ada aprende ahora con un facilitador, gracias a un teléfono móvil, y ya sabe leer y escribir. “Quiero ser enfermera para curar a las personas”, afirmó. “¡Qué feliz soy ahora!”

Desde su fundación en 1946, la UNESCO ha estado a la vanguardia de los esfuerzos mundiales de alfabetización, que constituye un derecho humano fundamental y sirve de base al aprendizaje a lo largo de toda la vida. El año pasado significó el comienzo de la ejecución de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible cuyo objetivo es buscar soluciones para superar la falta de alfabetización de millones de personas en todo el mundo que no poseen aún las capacidades básicas de lectoescritura y cálculo.

El Día Internacional de la Alfabetización se ha celebrado este año en todo el mundo en torno al tema “la alfabetización en un mundo digital”.