19.000 personas salvadas en 15 meses

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© Susanne Friedel / SOS Méditerranée
21 julio 2017

“Nos hace muy felices compartir este premio con Giusi Nicolini”, dijo Sophie Beau, cofundadora y vicepresidenta de SOS Mediterranée al recibir el premio Félix Houphouët-Boigny. “Fuimos a su encuentro en Lampedusa, en 2015. Cuando Klaus Vogel le explicó su idea de fletar un barco salvavidas civil, nos dijo: “Su proyecto es una locura, pero estoy con ustedes”.

“No podemos aceptar que miles de personas mueran en el mar ante nuestros ojos, a las puertas de Europa, sin hacer nada”. Partiendo de esta convicción, Klaus Vogel, capitán de la marina mercante alemana, y Sophie Beau, especialista en programas humanitarios, crearon en mayo de 2015 SOS Mediterranée una organización no gubernamental europea de salvamento en alta mar.

Su ámbito de acción: el Mediterráneo, cruzado por miles de migrantes y refugiados que huyen de la guerra y el hambre tratando de llegar a las costas europeas. Siempre a riesgo de sus vidas, ya que por lo menos 46.000 personas perecieron en el mar a lo largo de los últimos 15 años.

La asociación, que se basa en los valores tradicionales de ayuda mutua de la gente de mar, trabaja en estrecha colaboración con las autoridades italianas del Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo, con sede en Roma.

La espina dorsal del proyecto es el Aquarius, un barco de 77 metros con una tripulación de 11 personas a bordo, un equipo de Médicos sin Fronteras y otro de rescate de SOS Mediterranée. Un total de treinta personas movilizadas para una capacidad de 500 pasajeros, a veces más.

En 15 meses de operaciones (febrero de 2016 a mayo de 2017) frente a las costas de Libia, la asociación ha ayudado a más de 19.000 personas. Los sobrevivientes provienen principalmente del África subsahariana, en especial del África Occidental y del Cuerno de África, y también de Bangladesh, Siria, Libia, Pakistán y Palestina.